La eficacia de las políticas públicas está condicionada, en buena medida, al entorno en que estas se aplican, puesto que no tiene el mismo efecto un peso gastado en obras de infraestructura carretera o en construcción de escuelas en un municipio relativamente desarrollado, que en los municipios que registran mayores índices de marginación en una entidad. Desde el punto de vista de la competitividad estatal, sería deseable contar con herramientas que permitan orientar el destino de los recursos hacia las regiones en que puede incidir con mayor impacto en la capacidad de atraer y retener inversiones detonantes del desarrollo de una región, en lugar de mantener estrategias que atomizan su destino con el afán de satisfacer necesidades individuales o de mitigar los problemas de las comunidades más atrasadas, sin que estos recursos permitan crear condiciones para atraer dichas inversiones.

Con el propósito de contar con herramientas útiles para este propósito, se introduce el concepto de densidad económica, que junto con los índices de pobreza y de marginación, permitirán evaluar el impacto del gasto público destinado al combate a estos dos fenómenos, así como a promover una elevación de la competitividad en las regiones más atrasadas.

El índice de densidad económica se construye a partir de tres indicadores básicos:

  • El índice de capital humano con el que cuentan los municipios, medido a partir del tamaño relativo de su población total, de su población económicamente activa y de la parte de ésta que está ocupada, así como de la densidad poblacional por km2 y del nivel medio de conocimiento de la población, relacionado con su escolaridad promedio;
  • El índice de capital fijo, medido a partir de la extensión territorial, de la calidad y extensión de la redes carretera, ferroviaria, portuaria y aeroportuaria; del valor de los activos fijos de los establecimientos censados en el Censo Económico; y
  • El índice del producto bruto, estimado a partir del valor bruto de producción registrado en los municipios de la entidad, en dicho censo.

Cabe advertir que este ejercicio tiene el propósito de determinar el grado de disponibilidad de recursos o de participación en la generación de riqueza con que cuentan las diferentes regiones y municipios, es decir, es una medida de quantum diseñada para determinar la posición relativa de una región o de un municipio respecto a los demás, en cuanto a su atractivo para atraer y retener inversiones.

La metodología utilizada consiste en calcular un índice temático para cada uno de los tres apartados señalados, a partir de los cuales se construirá el índice de densidad económica para cada región y municipio. El cálculo de los índices temáticos es muy simple pues consiste en normalizar las series de datos registrados para las diferentes regiones y municipios, respecto de cada una de las variables consideradas en cada tema, dividiendo los datos de cada serie entre el valor máximo registrado en ella. Posteriormente, para cada tema, se suman los valores obtenidos por las regiones o municipios después de normalizar los datos con los valores máximos. A continuación, se normaliza la serie resultante de dicha suma, dividiéndola entre el valor máximo alcanzado, lo que da como resultado el índice temático de que se trate. Finalmente, se suman los tres índices temáticos y el resultado se divide entre el valor máximo alcanzado por las sumas, lo que da como resultado el valor del índice de densidad económica de cada región o municipio, según sea el caso.

Fuente: MEXICO BIGDATA