De acuerdo al Consejo Nacional de Población, la marginación es un fenómeno estructural que se origina en la modalidad, estilo o patrón histórico de desarrollo; ésta se expresa, por un lado, en la dificultad para propagar el progreso en el conjunto de la estructura productiva y en las regiones del país y, por otro, en la exclusión de grupos sociales del proceso de desarrollo y del disfrute de sus beneficios.

Los procesos que modelan la marginación conforman una precaria estructura de oportunidades sociales para los ciudadanos, sus familias y comunidades, y los expone a privaciones, riesgos y vulnerabilidades sociales que a menudo escapan al control personal, familiar y comunitario y cuya reversión requiere el concurso activo de los agentes públicos, privados y sociales.

El Índice de Marginación es una medida-resumen internacionalmente adoptada, que permite diferenciar entidades federativas y municipios, según el impacto global de las carencias estructurales que padece la población, como resultado de la falta de acceso a la educación, la residencia en viviendas inadecuadas, la percepción de ingresos monetarios insuficientes y las relacionadas con la residencia en localidades pequeñas. Para estimar el índice de marginación se consideran, además del nivel de ingreso monetario, factores como el rezago educativo (analfabetismo y porcentaje de personas mayores de 15 años con primaria incompleta), las carencias en vivienda (falta de agua, drenaje, servicios sanitarios, electricidad, así como grado de hacinamiento y porcentaje de viviendas con piso de tierra) y, finalmente, la dispersión de la población, es decir, el número de localidades con menos de 5 mil habitantes.

Por ello, como complemento a la elevación del ingreso monetario de los habitantes, el combate eficaz de la marginación no puede basarse en acciones aisladas por localidad, ya que siendo la dispersión de la población una de sus características, se corre el riesgo de que la estrategia no alcance el impacto esperado. En este contexto, parece aconsejable emprender acciones por zonas que compartan problemas similares, con el propósito de crear condiciones que favorezcan, en una etapa posterior, la atracción de inversiones que sirvan de base para crear empleos permanentes y bien remunerados.

Los proyectos regionales que se realicen al interior de las entidades, además de contemplar programas específicos para combatir los rezagos en los aspectos antes mencionados, deberán incluir obras de infraestructura que faciliten la comunicación y que permitan acercar los recursos indispensables para la realización de aquéllos.

Fuente: MEXICO BIGDATA